La pobreza infantil en verano se vuelve aún más invisible, pero también más difícil para muchas familias. Cuando termina el curso escolar, muchos niños y niñas pierden algo más que las clases: también se debilitan sus rutinas, los apoyos educativos, los espacios seguros y, en muchos casos, el acceso a una alimentación adecuada a través de las becas comedor.

Para muchas familias en situación de vulnerabilidad, el verano no es sinónimo de descanso. Es una etapa especialmente difícil: aumentan los gastos, se reducen los recursos y muchos niños, niñas y adolescentes corren el riesgo de perder parte de lo aprendido durante el curso.

Por eso, en Fundación Balia seguimos acompañando a la infancia y la juventud también en verano. Lo hacemos a través de colonias urbanas, campamentos para jóvenes, actividades socioeducativas, comidas y espacios seguros donde pueden estar fresquitos, cuidados, divertirse, seguir aprendiendo y reforzar todo lo conseguido durante el año.

Este verano, cerca de 380 niños, niñas y adolescentes podrán participar en nuestras actividades de verano gracias a la colaboración de Fundación La Caixa, Fundación Occident, Fundación Probitas, THSN -Generali, Poul Du Jenssen Foundation, Fundación Ebro Foods y Ayuntamiento de Madrid.

Porque jugar también educa. Compartir también enseña. Y tener un lugar seguro al que ir en verano puede marcar la diferencia.

Este verano queremos que más niños y niñas puedan disfrutar, aprender y crecer con las mismas oportunidades.

Ayúdanos a cambiar futuros.
Tu colaboración nos permite ofrecer actividades, alimentación, acompañamiento educativo y espacios seguros para la infancia en situación de pobreza.

Colabora con Fundación Balia y haz que este verano también sea una oportunidad.