Los resultados de PISA 2025 muestran un retroceso en España: el alumnado de 15 años pierde 16 puntos en matemáticas y 23 en lectura respecto a 2022, situándose por debajo de la media de la OCDE en ambas áreas.

Estos resultados refuerzan la necesidad de garantizar apoyo educativo, especialmente a quienes parten de una situación de desventaja social y económica. En Balia ya habíamos detectado estas dificultades y las trabajamos con dos programas específicos: Balia Math y Lectoescritura.

PISA 2025: detrás de los resultados hay oportunidades desiguales

Comprender un texto, interpretar un enunciado o resolver un problema matemático son herramientas necesarias para seguir aprendiendo. Cuando estas bases no están consolidadas, las dificultades pueden acumularse.

El esfuerzo importa, pero también las condiciones en las que aprende cada menor. Tener un lugar tranquilo para estudiar, contar con ayuda cuando algo no se entiende o disponer de apoyo educativo fuera del aula puede marcar la diferencia.

Cuando acceder a estos recursos depende de la economía familiar, quienes parten de una situación de desventaja encuentran una barrera añadida. El ascensor social necesita algo más que un botón que diga «esfuérzate»: necesita que las oportunidades para aprender lleguen a todos los niños y niñas.

Balia Math y Lectoescritura: apoyo donde más se necesita

En nuestro trabajo cotidiano con niños, niñas y adolescentes identificamos las matemáticas y la comprensión lectora como dos de las principales áreas en las que necesitan refuerzo. Para dar respuesta a estas necesidades desarrollamos dos programas específicos:

  • Balia Math, con el que reforzamos el aprendizaje de las matemáticas.
  • Lectoescritura, centrado en la lectura, la escritura y la comprensión de textos.

Con estos programas ayudamos a que cada menor construya una base sólida desde la que seguir aprendiendo, ganar autonomía y afrontar nuevos retos educativos. Los resultados de PISA 2025 refuerzan la importancia de mantener este apoyo de forma continuada.

Acompañar el aprendizaje también es cuidar la confianza

A las dificultades para entender una explicación o resolver un ejercicio pueden sumarse la frustración, el miedo a preguntar o la sensación de no ser capaz.

Por eso, en Balia combinamos apoyo educativo y acompañamiento emocional. Ayudamos a los menores a confiar en sus capacidades, afrontar las dificultades y volver a intentarlo.

Detrás de cada aprendizaje hay también una oportunidad para que un «no puedo» se transforme en «voy a volver a intentarlo».

Mantener en marcha el ascensor social exige compromiso

Garantizar que el apoyo educativo llegue también a quienes no pueden pagarlo requiere recursos, continuidad y un compromiso compartido entre administraciones, centros educativos, familias y entidades sociales.

En Balia trabajamos para que las circunstancias sociales y económicas no determinen las oportunidades de la infancia y la adolescencia. Queremos contribuir a que las dificultades no se acumulen hasta cerrar puertas y a que cada menor tenga más posibilidades de elegir su camino.

El futuro de un niño o una niña no debería venir escrito en la situación económica de su familia.

Colabora con Balia y ayúdanos a convertir el apoyo educativo en oportunidades reales.