En Balia, el baloncesto no es solo una actividad deportiva, es una herramienta educativa y social. Este año unos 200 chicos y chicas participan en este proyecto que combina entrenamiento, valores y acompañamiento emocional y académico. Gracias al apoyo de Mohari, la Conserjería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 este espacio sigue creciendo en los distritos de Tetuán y Latina.
Más que entrenamientos, una red de apoyo
Cada sesión es una oportunidad para mucho más que mejorar en la cancha. Aquí, niños, niñas y adolescentes encuentran un entorno donde se sienten acompañados, escuchados y valorados. “Lo que más me gusta de venir es que me distrae de los problemas”, comenta una de las jugadoras del programa. Otro compañero añade: “Aprendes a trabajar en equipo, a ser mejor persona y a no rendirte.” Y es que los entrenadores de Balia son también educadores. El vínculo que se genera con los menores va más allá del deporte. “Me ayudaron cuando estaba mal, hablaron conmigo, me sentí apoyado”, subraya un otro joven.
Además del trabajo en valores y emociones, desde Balia se hace un seguimiento académico para detectar dificultades y brindar el apoyo necesario. Esto convierte al proyecto en una propuesta integral, donde cada menor cuenta con herramientas reales para su desarrollo.
Palmarés con propósito
La temporada 2024-2025 ha sido especialmente exitosa, no solo por los resultados obtenidos, sino también por el trabajo y el compromiso que ha habido detrás de cada logro. El esfuerzo constante, la dedicación y el espíritu de equipo se han reflejado en destacados triunfos en distintas categorías y distritos.
En Tetuán, el infantil masculino se coronó campeón de liga y logró el tercer puesto en la Copa Primavera; el infantil femenino fue subcampeón tanto de liga como de Copa; el cadete masculino brilló al proclamarse campeón de liga e Interdistritos Madrid, además de ser subcampeón de la Copa Primavera y obtener el tercer lugar en la Comunidad de Madrid; el juvenil femenino fue subcampeón de la Copa Primavera, mientras que el juvenil masculino logró el título de liga y un tercer puesto en Copa Primavera. Por su parte, en el distrito de Latina, el juvenil femenino también destacó con un meritorio tercer puesto en la Copa Primavera.
Cada canasta, cada aplauso y cada abrazo después de un partido simbolizan algo más grande: una comunidad que crece unida, que cree en el poder del deporte para construir futuros mejores. En palabras de uno de los jugadores: “Aquí me siento parte de algo importante.”
En Balia, seguimos apostando por el deporte como un espacio donde se forman personas, se cultivan sueños y se generan oportunidades reales.
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