Decidir qué estudiar o a qué dedicarse no es sencillo, especialmente cuando no se tienen referentes claros o experiencia previa. Por eso, en Fundación Balia creemos que escuchar historias reales puede marcar la diferencia. Por eso, jóvenes de Generación Balia visitaron las oficinas de Clifford Chance, que colabora desde hace años con Fundación Balia. Durante esta jornada, tres profesionales del despacho compartieron sus trayectorias personales y profesionales, ofreciendo a los chicos y chicas ejemplos reales de esfuerzo, superación y orientación laboral.
Javier, abogado mercantil, relató cómo un entrenador fue clave para ayudarle a visualizar su futuro profesional. Habló de la importancia de equivocarse, de probar, y de no tener miedo a empezar desde abajo, recordando que el camino no siempre es claro desde el principio.
Inspiró mucho el testimonio de Joana, profesional de Recursos Humanos, quien compartió su experiencia desde un entorno con pocas oportunidades, donde tuvo que superar obstáculos personales y académicos. Recalcó el valor de la actitud a la hora de acceder al mundo laboral y animó a los jóvenes a buscar activamente sus oportunidades.
También el de Lidia, secretaria legal y miembro de los comités de RSC y discapacidad del despacho, quien contó cómo su trayectoria no fue lineal, pero que cada paso, incluso los más difíciles, le permitió crecer dentro de la firma. Su historia mostró cómo la constancia y la capacidad de aprendizaje continuo pueden abrir puertas.
Los tres coincidieron en algo esencial: la actitud, la disciplina y la resiliencia son tan importantes como cualquier título. Sus mensajes sirvieron como espejo y motivación para los jóvenes participantes, que se sintieron escuchados e inspirados.
Desde Fundación Balia agradecemos profundamente a Clifford Chance su constante compromiso con la infancia y juventud en situación de vulnerabilidad. No solo por abrir sus puertas, sino por abrir caminos y acercar el mundo profesional a quienes más lo necesitan.