Desde Fundación Balia, reconocemos que los niños, niñas y adolescentes (NNA) son sujetos de derechos y que su bienestar debe ser una prioridad en todas nuestras acciones. Por ello, y en cumplimiento de la LEY ORGÁNICA 8/2021 DE PROTECCIÓN INTEGRAL A LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA FRENTE A LA VIOLENCIA (LOPIVI), tenemos desarrollada una Política de Protección Infantil que establece los principios necesarios para garantizar entornos seguros, respetuosos y libres de cualquier forma de violencia. Esta política responde a nuestra responsabilidad ética y legal de prevenir situaciones de abuso, acoso o negligencia, promover una cultura de buen trato y asegurar que todas las personas vinculadas a la entidad actúen bajo criterios claros de protección.
Declaramos:
La protección NNA es para Fundación Balia una obligación institucional y un eje central de su trabajo: la política define la violencia como cualquier acción u omisión que dañe su desarrollo (físico, psicológico, sexual, emocional, institucional o digital) y subraya la necesidad de garantizar el bienestar y un espacio de desarrollo físico, emocional y psicológico sano, seguro y de buen trato para todos los/las NNA que participan en sus actividades. Balia asume una postura de tolerancia cero frente a la violencia y se compromete a visibilizar, prevenir y responder ante conflictos o situaciones de riesgo que puedan surgir en su labor cotidiana.
La organización exige que todas las personas vinculadas (personal, voluntariado, patronato, prácticas, colaboradores y proveedores con contacto directo) conozcan, firmen y respeten la política y el Código de Conducta; dispone controles de selección (verificación de identidad, referencias mínimas y Certificado Negativo de Delitos Sexuales) y planes formativos y de comunicación adaptados según rol. Asimismo, establece canales de reporte y un comité de seguimiento para garantizar confidencialidad, seguimiento y medidas disciplinarias en caso de incumplimiento, fomentando la participación infantil y la comunicación con familias y entidades socias.
Como herramientas operativas, la política contempla el análisis sistemático y dinámico de riesgos (mapa de detección de riesgos), estrategias de mitigación, protocolos de actuación ante incidencias, formatos de reporte y un sistema de indicadores para seguimiento y evaluación anual; además prevé revisiones cuatrienales y la integración de la protección infantil en los planes y auditorías internas, con la finalidad de institucionalizar una cultura de protección y buen trato en toda la entidad.
Alcance:
- Nivel interno: personas trabajadoras, voluntariado, personal en prácticas, patronato, familias y beneficiarios/as conocerán la política de protección y firmarán carta de compromiso de la política. (Cuando haya contacto directo con NNA).
- Nivel externo: personal colaborador, financiadores, prestadores de servicios también la firmarán cuando tengan contacto directo con NNA.
Acciones o herramientas:
- Código de conducta: tiene como objetivo establecer los valores que deben guiar el comportamiento de todas las personas colaboradoras de la entidad. El comité de seguimiento del Código de Conducta se encarga de asegurar su conocimiento, cumplimiento, actualización y correcta aplicación, facilitando canales de comunicación confidenciales y evaluando su funcionamiento mediante un seguimiento anual.
- Carta de compromiso con la política de protección de Balia firmada por toda persona que vaya a compartir tiempos/espacios con NNA.
- Solicitud del certificado negativo de delitos sexuales a toda persona que vaya a compartir tiempos/espacios con NNA.
- Sensibilización y formación: es imprescindible que todas las personas que tienen contacto con NNA reciban formación específica y adaptada, según sus funciones, sobre protección y buen trato (Moodle, píldoras, formativas, etc.)
Análisis de riesgos:
- Fundación Balia busca mantener la integridad de las NNA en entornos seguros en todas sus acciones, programas y proyectos.
- El personal realiza evaluaciones sistemáticas de riesgos, identifica y analiza peligros y establece pasos de mitigación.
- NNA participan en la medida de lo posible durante el diseño, seguimiento y evaluación de programas.
- Se aplican estrategias de mitigación para prevenir la violencia y promover un ambiente seguro; mantienen un cuadro de detección de riesgos actualizado (revisión al menos anual).
Respuesta en caso de preocupación, sospecha o incidente.
Fundación Balia exige que todas las personas incluidas en esta política informen obligatoriamente si tienen motivos razonables para sospechar que una niña, niño o adolescente (NNA) sufre o está en riesgo. Las notificaciones deben enviarse al correo dproteccion@fundacionbalia.org y comunicarse dentro de las 24 horas desde que se tiene conocimiento; la entidad remitirá una primera respuesta inicial en un plazo máximo de 72 horas. No habrá represalias por haber notificado de buena fe, aunque la omisión deliberada de informar podrá acarrear medidas disciplinarias.
Todas las notificaciones son tomadas en serio y pueden incluir: observación directa de violencia, revelación por la víctima, indicación por terceros, incumplimiento de la política o procedimientos legales/judiciales relacionados con NNA. La entidad dispone de formatos de reporte que registran todos los elementos del incidente desde su inicio hasta su cierre para garantizar trazabilidad y almacenamiento seguro de la información.
Revisión y seguimiento
La Política de Protección y Buen Trato de Fundación Balia establece un sistema continuo de seguimiento y evaluación para asegurar la protección de la infancia, alineado con el plan estratégico de la entidad. Cada cuatro años se realiza una revisión de la política con participación de los distintos actores (niñas, niños, adolescentes, adultos y colaboradores) y se integran indicadores y herramientas en los Planes Anuales de los programas para monitorear cumplimiento y resultados.
La supervisión cumple funciones concretas: analizar si se cumplieron los objetivos, validar la lógica y pertinencia de las actividades, recoger retroalimentación basada en evidencia y asegurar rendición de cuentas. Para ello se usan encuestas de protección infantil, auditorías internas/externas y registros documentados.